fotos_de_sexo_gay

Yo tenía entonces 18 años y acudía puntualmente todos los domingos a visitar a mi padre. Cada vez lo veía más demacrado y deteriorado en su salud, a causa de las penalidades de la prisión. Un domingo, al llegar a verlo, me llevé la gran sorpresa de que estaba lastimado y presentaba varios moretones en la cara. Los matones y perdonavidas lo habíuan atacado.