sexo_gay

El ritmo de su respiración, es como un faro para mi placer y me solazo contemplando sus gestos y cada uno de las expresiones de sus rostro. Cuando siento que su respiración se agita profundamente, acelero mis movimientos de masturbación, buscando un orgasmo compartido. Me dejo llevar y, sin mayor demora, mi cuerpo vibra con los estertores del orgasmo. Mi semen sale proyectado con fuerza y gruesos goterones de blanca leche se estrellan contra su vientre y su pecho. Abrazo con fuerza su espalda y lo atraigo hacia mi, mientras él continúa taladrando entre mi recto y, con un grito bestial, se derrama en el interior de mis entrañas.